miércoles, 28 de octubre de 2009

NÚMEROS AMARILLOS Y SERPIENTES NOSTÁLGICAS



No soy supersticioso. Lo mismo me da el 7 que el trece. Tengo cierta debilidad por la clave de mi tarjeta pero creo que no es por su estructura numérica sino porque me aporta dinero. Soy un chico material (como Madonna).

Ayer yo, que no soy supersticioso, recibí un mensaje en el correo. Procedía de la Casa del Libro, lugar que –como pueden suponer – me pone. Soy un chico excitable (como San Antonio, el de las tentaciones).


El mensaje me ofrecía una revelación que pretendía, sin duda, elevar mi nivel de autoconciencia. Soy un chico preocupado por la autoconciencia (como Platón).


La revelación tiene forma de libro y, aunque no supersticioso, material y excitable, me estoy volviendo un poco escéptico con los libros (aunque no puedo parar de comprarlos). Soy un chico compulsivo (como Compulsa, la loca de las fotocopias).


El libro que me ofrecen es

NUMERATI: LO SABEN TODO DE TI
de BARKER, STEPHEN


Y dicen:


Una lectura imprescindible sobre la tendencia cultural más sorprendente de hoy: el aumento de una élite de matemáticos que saben cómo manipular nuestra información”.


Oh!


Y dicen:


Estamos siendo vigilados. Una llamada con el móvil, un pago con tarjeta de crédito, un clic en Internet… y cada uno de nuestros pasos queda registrado en monumentales bases de datos. Toda esta información resulta insignificante por separado, pero agrupada revela incluso nuestros secretos más inconfesables. ¿Quién examina estos datos y con qué propósito? La respuesta es tan sorprendente como desconcertante. Una nueva mafia matemática, los Numerati, trabaja sin tregua para empresas, gobiernos y partidos políticos. Su meta es analizar nuestros actos: qué compramos, a quién votamos, e incluso a quién amamos. Los resultados son funestos: manipulan nuestra conducta, nuestra privacidad se evapora”.


Oh, oh, oh!!!

En la página de la Casa del Libro en la que anuncian el objeto-revelación, se añade:


Otros libros del autor:


BEBE CEBRA Y SU MAMA


BEBE ELEFANTE Y SU MAMA (LIBROS DE TELA)


Oh, Oh, Oh, Oh !!!!

Dios en una porrada de años, omnisciente como es, no logró con su santa Providencia enmendar el mundo y someterlo a sus designios. La élite de los numerati nadie duda que es capaz de correlacionar mi afición a teclear en el buscador lo-li-ta, pagar con la tarjeta cuajadas de marca blanca y sacar del banco el dinero de 200 en 200 euros. Pero ¿ podrá convertirme en marioneta o en lector de Bebé cebra y su mamá ? No creo. Que lo intente (digo más chulo que un 8).




Yo sí sé una cosa.


Que esta tarde he visto un amarillo hoja otoñal del que brotaban pinceladas verdes como de primavera.


Y el agua del río era lienzo del volar del buitre, pincel siniestro de la Providencia carroñera.


Y he casi pisado una culebra larga larga larga que no me ha tentado con manzanas pero en cuyos ojos he sentido el temblor de Eva en la primera noche de amor humano y un cierto aire de nostalgia.


Y he vuelto a ver el amarillo con tantos tonos de luz – del resplandor que ciega al espectro que asusta– que creo que me voy a quedar tonto una buena temporada.


Y he visto ocas y un perro, sin duda fiero, me ha ladrado sin yo verlo (lo que no me da miedo porque últimamente estoy por no tener miedo de las cosas que dan miedo y sí sentir susto por los colores espectrales, los que brotan cuando la noche va ganando la partida y se mete toda la luz por la nariz como si fuera coca).


Sentencio: sólo son relevantes la belleza y la muerte. Para ellas inventamos el amor, la amistad y la conversación. Pero no sé que significa todo esto. Por eso soy medio filósofo, es decir, pseudoartista.


(Si los Numerati computan este mensaje, ¿me enviarán mañana el diccionario de los colores y una cajita de pinturas Alpino?)


(Hermana: no digas, por favor, que últimamente todo parece que te cansa. Es feo y los colores no han empezado aún a abrir su paleta de miradas dulces, dulces, dulces)


Imagen: Paul Klee Casa giratoria

5 comentarios:

LIZZY e BIMBA dijo...

Dominás el hibridaje, el maridaje y el sincretismo cultural con mano experta. Sos un chico posmoderno.

Ya te lo he dicho, tu escritura es adictiva. Sos como la coca (y no la Coca-Cola, precisamente, ni la Coca Sarli - si no la conocés, googleala, te va a encantar y amerita una novela).

Mientras te leo y lloro de risa, me dan ganas de empezar a llorar de llanto. Los cambios de registro me hacen saltar de la silla y empieza la Bicéfala Rusa.

¿Viste que los creadores de Baby Einstein te devuelven la guita si el purrete no te salió genio? Yo creo que Stephen también tendrá que garpar, por los libros de tela. Todo autor de un libro que diga "bebé" o "mamá" en su título debería garpar. Lo de Baby Einstein me lo veía venir. Lo de Stephen, lo estoy viendo.

Sí, solo importa la belleza y la muerte. Y me pondré kitsch y diré que a veces son la misma cosa. Es una línea de cuarta categoría, pero no me digas que no impacta a golpe de vista.

Estás viendo los colores en quinta, con las terminales nerviosas a todo vapor. Ya veo cuál de las cabezas va ganando la partida. Chapeau!, sobre esa cabeza. Me imagino que este bestiario refulgente será publicado algún día en forma de saga, aunque sea electrónicamente.

Si a vos no te interesa, a mí si. Dejame a mí que yo me encargo.

Además de no ser tu hermana, yo nunca me cansaría de leerte. Y si no estuviera ya comprometida, sin dudar te avanzaría y te propondría ir al cine. Y sí, se los digo así a los Numerati, en la cara. ¿Me escuchan, Numeratis?

Por último, te comento que cuando te lleguen todos mis comentarios te vas a caer de culo. No por su calidad, obviamente, sino porque te vengo leyendo sin comentar desde hace rato, pero los comentarios los apunto en un cuaderno, en el apartado "On Bicéfala".

Como te avisara en mi comentario anterior en la entrada de la virgencita Vaiatetis, te escribe la Srta. Bimba (di legno), el alter ego italiano del Pájaro de China.

Baci e tante belle cose, ragazzo del mio cuore.

LUG dijo...

Esperaba su visita porque la daba por perdida. Asumí la contingencia; acepté el caldo y las tajadas (había pedido sólo un poco de fruta). Me humillé en el silencio y hasta dispuesto estaba a entregar mis credenciales completas a los numerati. El pájaro voló...vuela, vuela, vuela...

Oh, esperar (yo, que tanto he esperado, termino por considerar la esperanza y la caridad - la dama del otro día - como tías de poco fiar...). Decía- me (una a otra, verguenzas y ventajas de la bicefalia) que se acabaron las palabras del Pájaro de China ahora que ella llegaba a su primavera. No esperaba a Bimba,(srta) y su habla que incita al aprendizaje de los idiomas. Asumo su locura de chica ye-ye deconstruccionista, tanguera (¿se dice así?) en motito romana gritando canciones francesas.

Me anima. El pájaro de china me chuta geometría y disciplina (¿curioso, no?), vocación de escritura allende las cloacas de la terapia y la guarrada onanista (mis especialidades). Se agradece su presencia ego-alter ego - alter- alien. Agradecer es bueno (como besar o decir mio cuore)

Las terminaciones nerviosas bien, gracias, y los vapores de la excitación estética siguen su curso (mortal y necesario).

(Sabés, me enamoré de un orquídea rortyana. Ella sólo me quiere para lo lúbrico, ya te puedes imaginar como son de locas las florecitas. Me fascinan, fetichista, sus raíces. Soy señor serio y quisiera hacerla esposa - no madre, ya no. Y yo sólo mirar, como lo hacía el marido de la peluquera, las oscilaciones de sus raíces buscando esencias).

¡alegría!

PÁJARO DE CHINA dijo...

¡Alegría! Una orquídea rortyana huele ... maravillosamente. Sí, placer sensorial como el donado por las yemas de los dedos de la peluquera y vos cual Jean Rochefort, flotando en el mar de la felicidad ... (y ella lejos de un río, por las dudas se le ocurre que es demasiado perfecto para durar). La presencia de la orquídea se advierte en la escritura que sale de esa mano bendita.

Lo perfecto dura, hay que entenderlo de una buena vez.

Tenemos derecho a lo perfecto y a la felicidad.

Nos lo ganamos con décadas de cumplir los mandatos y decir "sí señor" y aunque hubiéramos sido hippies desde la incubadora, también nos lo ganamos, por el solo hecho de nacer, que no lo pedimos y acá estamos, en este tembladeral.

Así que .... ¡a gozar, tartarugo dalle due splendide capoccie!

Y ni si te ocurra dejar de escribir porque me quedo sin merca.

El fin de semana te paso los comentarios del cuaderno (que yo siempre estuve, sí).

Ti stringo forte, forte.

Susana dijo...

Da apuro intervenir (como otras tantas veces) y me digo "debiste tomarte los cafés antes de aterrizar en esta casa". Claro que "te has sonreído, has gozado, te ha causado sorpresa, pero ahora aterrizas en los comentarios y gana la mudez. La mente pierde el pulso, como es habitual. Desastre de mujer!". Pues eso, que avanti a tutta máquina que estos colores o el affair de los señores Orquídeo les da doble faena a los que controlan las cuajadas (claro, marca blanca) y a las endorfinas lectoras.

Abrazos a los dos (tres).

LUG dijo...

Oh,¿por qué susana el apuro o la mudez o ese pudor de las palabras? ¿Cree Susana que los Numerati le perderán la señal si no hace ruidito?
Gracias por venir; eso es todo(nada).