Gracias a JL Molinuevo recupero este vídeo de Debbie Harry (ex -Blondi). Ya saben que Miss Harry es uno de nuestros amuletos preferidos para vencer la bajada del fin de semana. El vídeo corresponde a su álbum de 1981 Koo Koo.
En la imagen, una Debbie de formas maduras – entre una Isadora Duncan desenterrada desde el futuro y la Mata Hari de la estación Zebra - susurra su canto de sirena satánica sobre un fondo de Hans Ruedi Giger ( VER + VER) . El baile tiene una candidez naïf y una imperfección que encanta – órficamente hablando – en estos tiempos de seriedad y perfección tecnológica. Digamos que Giger es uno de los artistas clásicos de la imaginería fantástica. Su nombre se asocia al género y a la ficción científica por algunos de sus Caminos Reales: el Necronomicón de Lovecraft , Alien ( rodada por Ridley Scott unos años antes de Blade Runner, la película que estamos viendo ahora en clase de CTS), Dune, etc.
La propuesta de la imaginación desde cero – la imaginación al poder y que, siendo realista, pide lo imposible – es en el 68 un intento de trasladar a la cotidianidad y las costumbres de las masas lo que, supuestamente, el arte moderno llevaba haciendo desde hace décadas. Si Duchamp podía convertir un urinario en fuente, ¿no podían transformarse las instituciones sociales – de la familia a la escuela, pasando por el trabajo, el negocio o el hospital – en un experimento de mutación constante y carente de todo límite o anclaje? Y en el contexto de la revolución biotecnológica e informática presente, ¿no se convierte el ser biológico en una proyección de nuestro deseo desbocado y la letra-idea-signo (el texto) en un icono absolutamente libre de contextos(porque todo puede ser descontexualizado y reintroducido en nuevos contextos indefinidamente combinables)?
Planteemos dos líneas de oposición:
(uno) ¿Es realmente el arte moderno, incluso programáticamente, tan libre de la tradición y sus formas como a veces se dice?¿Existe la imaginación desde cero en el arte moderno?.
(dos) Lo planteado en el universo del arte ¿puede ser transferido a la vida social sin prevenciones?¿Puede (moralmente hablando) aplicarse en la familia y la escuela, el hospital y el negocio, el mismo proceso de recreación indefinida y sin lastres (lastres presentes en el pasado y que vienen de un fondo anterior, “necesariamente” oscuro y moviéndose entre la memoria y la amnesia)?
Quizá la exigencia de un fondo “necesariamente” oscuro de memoria y olvido traumático explique el éxito pop de las imágenes oscuras- como las de Giger – y la situación terrorífica de la educación de los niños de la que hablé ayer (Recuerdo: niños encerrados en habitaciones blindadas –por la escuela o la familia – que encuentran en su interior todo el catálogo de los horrores que vienen, como decía el maestro Lovecraft, de un fondo apenas recordado por el delirio del loco).


