11 mayo, 2008

Mayo del 69 (III y tres cuartos)

Gracias a JL Molinuevo recupero este vídeo de Debbie Harry (ex -Blondi). Ya saben que Miss Harry es uno de nuestros amuletos preferidos para vencer la bajada del fin de semana. El vídeo corresponde a su álbum de 1981 Koo Koo.






En la imagen, una Debbie de formas maduras – entre una Isadora Duncan desenterrada desde el futuro y la Mata Hari de la estación Zebra - susurra su canto de sirena satánica sobre un fondo de Hans Ruedi Giger ( VER + VER) . El baile tiene una candidez naïf y una imperfección que encanta – órficamente hablando – en estos tiempos de seriedad y perfección tecnológica. Digamos que Giger es uno de los artistas clásicos de la imaginería fantástica. Su nombre se asocia al género y a la ficción científica por algunos de sus Caminos Reales: el Necronomicón de Lovecraft , Alien ( rodada por Ridley Scott unos años antes de Blade Runner, la película que estamos viendo ahora en clase de CTS), Dune, etc.

La propuesta de la imaginación desde cero – la imaginación al poder y que, siendo realista, pide lo imposible – es en el 68 un intento de trasladar a la cotidianidad y las costumbres de las masas lo que, supuestamente, el arte moderno llevaba haciendo desde hace décadas. Si Duchamp podía convertir un urinario en fuente, ¿no podían transformarse las instituciones sociales – de la familia a la escuela, pasando por el trabajo, el negocio o el hospital – en un experimento de mutación constante y carente de todo límite o anclaje? Y en el contexto de la revolución biotecnológica e informática presente, ¿no se convierte el ser biológico en una proyección de nuestro deseo desbocado y la letra-idea-signo (el texto) en un icono absolutamente libre de contextos(porque todo puede ser descontexualizado y reintroducido en nuevos contextos indefinidamente combinables)?

Planteemos dos líneas de oposición:

(uno) ¿Es realmente el arte moderno, incluso programáticamente, tan libre de la tradición y sus formas como a veces se dice?¿Existe la imaginación desde cero en el arte moderno?.

(dos) Lo planteado en el universo del arte ¿puede ser transferido a la vida social sin prevenciones?¿Puede (moralmente hablando) aplicarse en la familia y la escuela, el hospital y el negocio, el mismo proceso de recreación indefinida y sin lastres (lastres presentes en el pasado y que vienen de un fondo anterior, “necesariamente” oscuro y moviéndose entre la memoria y la amnesia)?

Quizá la exigencia de un fondo “necesariamente” oscuro de memoria y olvido traumático explique el éxito pop de las imágenes oscuras- como las de Giger – y la situación terrorífica de la educación de los niños de la que hablé ayer (Recuerdo: niños encerrados en habitaciones blindadas –por la escuela o la familia – que encuentran en su interior todo el catálogo de los horrores que vienen, como decía el maestro Lovecraft, de un fondo apenas recordado por el delirio del loco).



10 mayo, 2008

Mayo 68 (III y medio)


POST- REVOLUCIÓN (INTRO AL VERANO DEL AMOR PARA NIÑOS)

Nada tan difícil como las figuras del padre y esposo en la resaca del 68 . Si algo ha sido golpeado con dedicación por la herencia sesentayochista es la familia del esposo y la esposa y los descendientes. El psicoanálisis y la conversión del polvo común en actor maldito(de los sábados) han dejado la casa echa unos zorros. De hecho, la familia debe pedir perdón por su atrevimiento y desvelar el secreto: en verdad uno no es padre ni esposo, ni deja de desear la experimentación sexual - aunque la convierta en fantasía compartida (¿sic?), ese espacio de la moderna sexología en la que el esposo se deja perdonar por su atrevimiento . Además, confesamos, estamos incapacitados para mantener autoridad y principio educativo alguno. Esta incapacidad se une a la conversión del hijo en un valor de lujo o un impuesto cultural. El resultado no puede ser más preocupante. Los integristas del matrimonio tradicional dan en el clavo al mostrar orgullosos su modelo. Otra cosa es si su estilo es un ejercicio de fakir exhibicionista o una propuesta para el mundo y la carne.

Ceux qui font les révolutions à moitié ne font que se creuser un tombeau. La revolución de la paternidad es un ejemplo claro de la revolución a medias. El lugar natural de la revolución no puede ser otro que la negativa a la paternidad ( la no-paternidad es el espacio cero, el lugar en el que la imaginación – al poder – y lo imposible – lo pedido por el nuevo realista – inician su trabajo, según el esquema sesenta y ocho). Sin embargo, la crianza ha seguido su camino sin atender al eslogan. Los hippies tuvieron sus hijos hippies que se destetaron al aire libre entre el saltamontes y la marijuana. La revolución no se completó porque la naturaleza no perdona la contraconcepción --- o por resto atávico. El resultado, en cualquier caso, es la familia tumba en la que vivimos. La familia con padres sin principios educativos ni carisma de autoridad. Padre pusilánime y esposo que manifiesta su aventurismo sexual en las fantasías que comparte con la esposa y, si es el caso, con los vecinos del inmueble.

La gran contradicción en la que vive la paternidad moderna – y su extensión de facto en las escuelas, con esos segundos padres que son los profesores – es que encerramos a los niños en una burbuja de ultraprotección y no somos conscientes de que gran parte de los monstruos están encerrados con ellos en la habitación sellada. Los niños tienen a su alcance un universo espiritual – del rap al videojuego, el messenger, la literatura juvenil, o el propio ser-en-familia – que, sin duda, encierra las sombras más largas del universo adulto. Encerramos a los hijos en la protección absoluta de la irresponsabilidad – sus aventuras se dan en Port -Aventura y en campamentos de diseño – y, sin embargo, todos los peligros están a su alcance. Dicho de otro modo: en el castillo que guarda la castidad de nuestras princesas se encuentran todos los dragones. Mientras, los padres - satisfechos del muro y oteando el horizonte - evitamos mirar hacia atrás, en el cuarto, en el mundo de irresponsabilidad y jauja que hemos creado liberalmente.


Los padres pusilánimes son el producto de la imaginación – al poder – que no se atrevió a ser realmente revolucionaria. No partió de cero y, por eso, como señala el lema, ne font que se creuser un tombeau

08 mayo, 2008

Mayo 68 (III)


Ceux qui font les révolutions à moitié ne font que se creuser un tombeau.


-- La revuelta de la imaginación (contra tradiciones podridas y callejones sin salida) o es total o terminas reflejándote en el espejo como tu enemigo. Los que hacen las revoluciones a medias no hacen más que cavar sus propias tumbas – decía ella, sentada en la mesa ( no en la silla; quiero decir, con el trasero apoyado en el mármol sucio) y envuelta en el humo del combate.

¿Quiénes hacen las revoluciones a medias? Aquellos que, como yo, queríamos meter a la imaginación en medida o cintura. Aquellos que – nos llamaron miedosos - frenan su capacidad para generar posibilidades infinitas en el deseo de que algo no sea sólo deseo. Los que ajusticiamos a la imaginación y sus imposibles en la plaza del recuerdo no vivido: las noches felices del verano, las playas donde el niño pobre juega a fútbol o los escaparates que reflejan al joven provinciano que desea comprar esa chaqueta de espiguilla que tan bien le ha de quedar. El recuerdo no vivido, vivido en él – en este caso, Albert Camus - pero no por ello mismo menos real ------él, él, él : Albert Camus, muerto antes del colapso del 68; él que paso del Calígula Nihilista a la vindicación del rebelde, la revolución moderada por el humanismo mediterráneo, cálido, carne y hueso alejados de lo que se aleja (las Ideas y los transmundanos, todas las posibles Ideas que genera la imaginación debocada).

-- Camus cavó su propia tumba – dice ella mientras me prohíbe el último beso. Era un pobre pied-noir acomplejado. Utilizó la fuerza del nihilismo para medrar en la sociedad burguesa. Por eso acabó tan cerca del catolicismo, la tumba más profunda.

Frenar la imaginación: el despligue de las noticias de última hora, el juego biotecnológico, el incesante devenir de las modas, las crisis cíclicas, la conversión de toda casa en ciudad, Paris Hilton, el ironismo público(quizás también el privado), Madonna, los proyectos legislativos, las neopedagogías y las antipedagogías, la sucesión de amantes, el descubrimiento del Mediterráneo. Diez años sin estrenos, sin noticias, sin novedades ni transgénicos.

Acelerar la memoria, si fuera posible, evitando su descomposición en quarks espirituales. Leer a los maestros.

(Y, sin embargo, nos sentimos encantados con la loca. Al fin y al acabo ella es la única que se dejó meter mano. Fuimos para ella, en nuestra precaria incapacidad y fealdad, una posibilidad amorosa. Para ella todos somos grandes pensadores. Y este blog es equivalente al Bhagavad Gita. Por eso nos encanta

la falange de los ironistas.


Ella desencadenó la trampa: no llegar hasta el final es hacer más honda la tumba. Pero es imposible llegar al final del imposible y de la imaginación que trabaja desde el cero. Luego la condena es eterna).


05 mayo, 2008

Mayo del 68(II)


L'imagination au pouvoir.

Soyez réalistes, demandez l'impossible.

¿Qué hemos ganado en este juego de la imaginación y la imposibilidad? O para mejor preguntar, ¿quién pierde en la apuesta arriesgada que proclama la legitimidad de exigir lo imposible? Pierden la memoria y la prudencia.

La imaginación se postula como triunfadora frente a la memoria – aunque, en otro sentido, la memoria sea también ella la imaginación(la imaginación ajusticiada, metida en cintura y metro). Gana la imaginación que crea ( y cree) imposibles: lo sin límite, la semilla del diablo en el universo de lo clásico, imposibilitado ya con condena ad divinis -- Lo clásico hoy tiene su pequeño hueco en el mundo de lo friki, esos memorialistas de las series televisivas de los ochenta o setenta.

La imaginación renacentista recordaba el templo griego y moderaba su divina locura con el viento de lo que la memoria destapaba de incensarios espesos mil años ocultos. Es mediterránea, sometida al metro de la navegación y del comercio. Por el contrario, la imaginación que quería ganar allá por mil novecientos sesenta y ocho es septentrional y bárbara. Es la fantasmagórica creación desde el cero, el desprecio al pasado – al viejo, al padre, al marido. Eran realista, sí, al pedir lo imposible porque, en efecto, las fuerzas que se ocultaban en los faldones del sistema permitían ya – sin la memoria y la precaución– superar a viejos, esposos y padres, autoridades y códigos. La revolución biotecnológica e informática se construyen en su esquema como se edificó, mal, la epopeya del nuevo hombre. La destrucción de la memoria a través del gulag y el campo concentracionario fracasaron. La nueva imaginación de los imposibles ¿triunfará a través de la biopolítica?
A nivel pop digamos que se inicia el desmontaje de la memoria con la tríada del sexo, la droga y el r´n´r: la droga nos hacía creativos y emancipados el sexo libre. Cualquiera puede ser una r´n´r star.
La imaginación, Matriz, al ganar el poder es más que realista al pedir lo imposible.
POST- DATA
¿Dónde, sin embargo, encontraremos la memoria que nos salve si todos desmemoriados caminamos por este valle de silicio y adeninas?¿Dónde el metro que mida los pliegues amorfos y pegajosos?
La imaginación como creación desde cero se impone- imperial. Debemos, desde el sentido común, rebelar( y revelar) la falsedad - no hay creación desde cero - pero la ley de las patentes y los copyrigth nos indican que lo imposible - el derecho exclusivo sobre lo inventado en tanto que nuevo - es la costumbre en este mundo sin otra costumbre que su ausencia.