lunes, 11 de febrero de 2008

DE LA NÁUSEA Y LA PESADUMBRE O LA LUCHA


YO ME ACUSO:

He de confesar que YO, entre la ingenuidad y la confianza, apoyé la Educación para la Ciudadanía ... pero eso era antes de que la no nacida se convirtiera en el engendro que será esa asignatura reducida a una hora y que, a la postre, puede ser deformada hasta el extremo en los centros con ideario o ser directamente objetada desde “la ética (Sic,sic)” de los que se han adueñado del nombre hasta dejar a los otros, los que opinamos distinto, convertidos en malevajes doctrinarios, ideólogos de pacotilla, bolcheviques de cartón piedra. Yo me acuso porque creí en el papel (positivo) de la reflexión ético-política en la educación media y confiaba en que eso sería la EpC. ..... Hoy siento náusea. Náusea porque faltó coraje a unos y maledicencia otros, porque la escuela se ha convertido en instrumento de navajazo político. Maldigo a los puros y a los idiotas. Sobre todo caiga un rayo de ignominia en los ingenuos y los que tenían confianza. Penaremos cuando tengamos que hacer realidad la EpC y provoquemos risa (EpC: viernes, última hora).

Yo, confieso, desde mi experiencia en CTS, siempre he apostado por una asignatura de “introducción a los problemas, teorías y propuestas del pensamiento científico” más allá de los algoritmos matemáticos. La divulgación científica nos demuestra qué alturas de interés puede conseguirse. Pero esa Ciencia para todos no tiene por qué negar la filosofía ni la propia reflexión filosófico-social (v.g. CTS) sobre la ciencia.

(Yo, el más bobo, no caí en la cuenta de que estaba pidiendo un cambio en la propia estructura o filosofía del bachillerato (un bachillerato más de formación general que especializada, un bachillerato más amplio). ¡Pero qué tonto! Conseguida la nueva materia, ¿de dónde sacar las horas? Ni la lengua ni las matemáticas se pueden tocar – son el fetiche del éxito escolar. Parece ser que insistir en los análisis sintácticos nos convertirá en mejores lectores. Tampoco se tocan las optativas específicas. Ni la religión. Si aparecía la Ciencia para todos su espacio saldría de la tonta filosofía – renombrada filosofía y ciudadanía para así justificar más aún su mengua. Dios les cría y ellos se juntan. )

Yo,confieso, he considerado insoportable la actitud de la secta de los antipedagógicos. He de decir que la mayor parte de antipedagógicos que he conocido eran tipos dejados, pasotas de tiza –y- chicos, amantes de la copia y el apunte amarillo... Sin embargo, hay algo que falla en las bases pedagógicas del negocio. Hay razones para la antipedagogía. (Nota: ¿Por qué las administraciones socialistas, esas que se dicen herederas del regeneracionismo y la I.L.E. patinan tanto en sus reformas?¿Qué les falta?).

Me acuso de ser idiota...

Apoyemos a gente más sabia que yo

3 comentarios:

serenus dijo...

Como hijo pródigo serás perdonado y serás el más querido.

Miguel dijo...

No hay nada de qué perdonar, Luis... no eres tú (o los profesores que han apoyado la EpC o la filosofía y ciudadanía) los culpables del recorte de la filosofía, sino los que hacen leyes educativas que instauran marias de dos horas en el bachillerato. Leyes que además merman la presencia de la filosofía. No es cuestión de política o de PP/PSOE y mucho menos de conservadurismo y progresismo. Yo estoy harto de defender que la educación no es lo mismo que la política.

Para mi son cuestiones académicas, relacionadas con el valor del conocimiento. Y lo que está claro es que el curriculum de esta nueva asignatura de ciencias en función de la cual se recorta la filosofía no es nada atractivo. Vienen años duros, me temo.

A ver quién se acuerda de la filosofía cuando todo esto pase.

Anónimo dijo...

No se autocastigue,XD (=POR DIOS), qué sabe nadie...(lo que hace).