miércoles, 2 de septiembre de 2009

La Joya en el Loto vs la Flor en el estercolero


WHEN THERE´S NO FUTURE
HOW CAN THERE BE SIN?
WE´RE THE FLOWERS IN THE DUSTBIN
WE´RE THE POISON IN YOUR HUMAN MACHINE
WE´RE THE FUTURE, YOUR FUTURE

(God Save the queen, Sex Pistols)


Sistema.
No me desagrada la palabra. Claro que esto es una percepción subjetiva, deriva de aprendizajes y árboles genealógicos ------ Agrado/desagrado; decir que algo me agrada ¿no es, bien pensado, una postura" inmunda", lo más bajo en la escala del esteta? Carece de la fuerza de "
me pone(burro)" o "me excita" y es más suave y civilizado: burgués ( Se aleja de la apatía psicópata ---- pero sólo está un escalón más arriba en la economía del placer). Decir que algo me agrada es como enseñar el tobillo o la rodilla, insinuar volúmenes incandescentes junto al cubo de agua fría.

Sistema.
No me desagrada la palabra.
Las piezas se unen y forman un dibujo que puede ser visto ... ¡desde el aire! (como las líneas de Nasca, pista de aterrizaje para OVNIS o capillitas sólo para dioses).

Ella dice: "El sistema lo diseña aquellos que no lo van a sufrir". Y nos cuenta su caso, sus dilemas laborales y la jerga de los contratos. A ella no le desagrada el sistema porque es un ente espiritual, casi un teólogo. Pero el sistema jode(- le, a ella), pincha, erosiona la piel y desgarra sus pretensiones vírgenes y decentes. Sus pretensiones. El sistema sólo se ve bello desde el aire y desde su piel es pieza, grasa, válvulas y tensores, inhibidores de frecuencia para evitar los ataques terroristas. Sus pretensiones se pierden en los huecos de esa hipoteca que no va a poder pagar o las minivacaciones en el puente de los Santos que la dejaran en casa a dieta de ajo y agua. ¡Es bello el sistema en el puente de Todos los Santos!.

Sistema.
No me desagrada la palabra.
Los matemáticos llevan flipando con los sistemas desde Euclides, desde Platón...antes: desde los poemas sumerios y las canciones africanas. El cerebro que se siente agradado o incomprendido se piensa sistema y la red de sinapsis consideran que ese sistema que ciega sus pretensiones es injusto porque no permite aquí y ahora la descarga colectiva, el ataque epiléptico generalizado que incita a la visión mística y a todo tipo de sinestesias. El sistema lo impide, cierra la percepción que los poetas drogados buscan. El sistema mata, desgarra, condona.

Sistema.
No me desagrada la palabra.
El caos forma sus sistemas aunque, quizás, esas formas que se traslucen complejas sólo caben en la mente absolutamente sistematizada del maestro satori, visión zen --- encanto, maravilla. Los niños acuden al colegio por sistema y por sistema encontramos "convocatorias extraordinarias de septiembre", perversiones que el sistema genera para amortiguar las pulsaciones brutales del sistema. Engaño que es la verdad del sistema que sólo se ve desde el aire. Un pobre punk sólo puede tener fe.

Sistema.
No me desagrada la palabra.
Un Hegel- Punk fragmenta y rompe banderas. Y en los trozos comienza a brillar la posibilidad de nuevas formas, nuevas asociaciones jerarquizadas, la violencia que la pieza que encaja en el puzzle ejerce sobre las otras, las piezas freak, las que perdieron la oportunidad de colocarse ahora y se enervan a la espera del día de su enlace. Brota el sistema en los jirones de la bandera y en los brazos acuchillados de Sid Vicius.

Sistema. Él me incita hoy a hablar en su nombre y no me sale sino salmodia. Todo sin sentido. Como un canto tibetano.

Om mani padme hum (sánscrito ॐ मणि पद्मे हूँ, oṃ maṇi padme hūṃ)



WIKIPEDIA: El XIV Dalái Lama escribe así sobre el mantra:
"Es muy bueno recitar el mantra Om mani padme hum, pero mientras lo haces, debes pensar en su significado, porque el significado de sus seis sílabas es grande y extenso... La primera, Om [...] simboliza el cuerpo, habla y mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, habla y menta pura y exaltada de un Buddha[...]"
"El camino lo indican las próximas cuatro sílabas. Mani, que significa "joya", simboliza los factores del método -- la intención altruista de lograr la claridad de mente, compasión y amor.[...]"
"Las dos sílabas, padme, que significan "loto", simbolizan la sabiduría[...]"
"La pureza debe ser lograda por la unidad invisible del método y la sabiduría, simbolizada por la sílaba final hum, la cual indica la indivisibilidad[...]"
"De esa manera las seis sílabas, om mani padme hum, significan que en la dependencia de la práctica de un camino que es la unión indivisible del método y la sabiduría, tú puedes transformar tu cuerpo, habla y mente impura al cuerpo, habla y mente pura y exaltada de un Buddha[...]"


4 comentarios:

MARIEL dijo...

Sí, de acuerdo, que algo nos "agrade" es inmundo y burgués (son sinónimos). Es como salir con un chica y que le "agrades". Un espanto. O el "atentamente" al pie de las cartas. Un insulto. Mejor despertar inmundas y sagradas (son sinónimos) pasiones.

El sistema se ve ordenado desde la butaca del avión, en el aire. Abajo, es un laberinto penoso para la mayoría. El sistema ordena y neutraliza las pulsiones anárquicas. Hace que todos hagamos lo mismo todos los días, sin preguntarnos por qué lo hacemos. El sistema no necesita ejercer actos de violencia (física). La rueda gira sola. El sistema corre la cortina y esconde los paraísos perdidos.

Pequeñas rupturas o disonancias en el sistema podrían hacer que todo tiemble (Foucault, Deleuze ...). Tironeos, aguijones (¿nuevos movimientos sociales?).

Calma por dentro, escuchando mantras, y arengas como alaridos punkies hacia afuera. Dudo de los cambios pacíficos.

¿Y si la joya en el loto y la flor en el estercolero fueran de la mano? Me candidateo como cobayo. Medito escuchando mantras (me serenan y calman los dolores mejor que los analgésicos) pero tengo una camiseta de los Sex-Pistols colgada en la entrada de casa.

Me ha encantado, como siempre.

Don't mind the bollocks. Ommmmm.

Tu Osha (con muñequeras de cuero).

LUG dijo...

Si el sistema sólo se ve desde el aire...¿sólo un dios puede diseñar mutaciones "con la vista puesta" en las cosas mismas?

Los mortales nos conformamos con pequeños y ciegos quiebros /requiebros o nos alucinamos en la visión elevada(loto) que se queda, en la mayor parte(dicen) en preparación al parto o analgésico. Desconfío de la ceguera y de la visión; y por eso me paralizo. Me harto de la desconfianza porque los engranajes crujen, hieren , suenan de noche y no me dejan dormir (cric-croc-chup -cri-cro-chup- trasshhh) Pero sólo me veo ciego(!) o visionario y desconfío de ambos, del Tiresias y del poeta adolescente. Y me harto. Pero el sistema sigue (cri-croc-chup, cri-cro-chup- trash). Enloquezco si pienso en el sistema pero tampoco me puedo dejar llevar. Me hundo en la basura de lo agradable/desagradable y escucho a los sex pistols con giro irónico en la boca y un polo adecentado y limpio. Apoyo el estado de bienestar para que den 400 euros a los parados. Me chingo la venas.

¿Cabe la visión aérea?¿Cabe la reflexión desde la perspectiva universal a través del entrenamiento, el ejercicio, la distorsión sensorial o la violencia? Jo, qué escéptico me veo.

Frente a lo inmundo, ¡lo mondo y lirondo!(Pero tanta limpieza me mata).

Me siento fleco de cabaretera dentro de una escena decadentista. Y me da vergüenza.

LUG dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
MARIEL dijo...

Quiza el sistema pueda "verse" tambien desde abajo, saliendo a dar una vuelta por los barrios altos y los barrios bajos. Mirando la cara de la gente en los subterraneos. Haciendose preguntas elementales.

Quiza pueda cambiarse empezando por uno mismo, actuando sobre uno mismo y lo que nos rodea.

Tratar de vivir de acuerdo con lo que uno piensa.

La vision de loto sirve para los propios dolores, me temo, y para serenarnos en la toma de decisiones. Yo he tomado un par de decisiones violentas, digamos, previa posicion de Buda.

No hay dios. Solo nosotros. No hay Tiresias. No hay poetas drogados. Solo nosotros mirando hacia adentro y hacia afuera y asi ...

Quiza ninguna epoca fue tan desafiante, considerando la apatia que nos circunda.

Habra que pensar nuevas estrategias.

¿Para que escribir? ¿Desde donde? ¿Para quien?

Ay, esas preguntas.