viernes, 15 de enero de 2010

LOVE LAB(01) MOSTRAR A FRINÉ(GÉRÔME - 2)



Mirar desde el futuro. Giro la cabeza desde el futuro para reconstruir mi alma en el pasado. Recorro el mercado y olfateo porque soy perro. El perro amarillo de Marc, claro. Indago ciego en el amor que es deseo y civilidad, sangre y pacto entre camaradas, ángel custodio y azar de encuentros en la plaza arrasada por el gélido viento, tardes de lluvia y piel herida en la arena. Amistad. Conversación. Siempre un salir al afuera que en ocasiones nos cierra con crueldad de verdugo. Me quedé - nos quedamos - con la conversación, perplejos ante el amor que muestra mil caras, los mismos rostros desencajados ante Friné del cuadro de Gérôme que ayer nos iluminaba la escritura. Por eso reconstruyo; quiero decir:por perplejidad. Me miro porque estoy de obras en la casa, en el alma, en la malaedad que me es propia desde la infancia. Escruto con mirada clínica los restos del naufragio. Yo soy el naufragio (no el náufrago sino el acontecer del hundimiento, la locura del agua inundando la bodega y los camarotes, llevándose cajas de manzanas y azogue, ahogando a pobres campesinos del secano).

Reconstruyo la mirada en los cuerpos desnudos de Gérôme y me dejo arrastrar por el misterio de la absolución de Friné. ¿Por qué callaron los tribunales ante la mera mostración del cuerpo bello, modelo de diosa, impía reina de los misterios? ¿Por qué no matar a la que hace burla del mundo común trabado en la convención? ¿Qué tipo de discurso es éste del cuerpo desnudo que quiebra la retórica y la jurisprudencia, el buen tono social y el quédirán --- hundiéndose todo en el arte o más allá, en la poesía o más allá, en la mística sí, pero en el más acá de la piel que tiembla? ¿Por qué la piel gana siendo más fácil de rasgar que un lienzo? ¿Cómo justificar sin palabras lo injustificable: la quiebra de la seriedad ?





El cuerpo desnudo es ahora el de la esclava. Muy parecida la actitud gestual de la joven mercancía de hoy y la de la bella cortesana que ayer nos seducía. Ambas se tapan la cara como si fueran sus ojos las partes pudendas (¿estamos en verdad tan lejos de la Eva que se cubre el sexo y el pecho en la expulsión del paraíso y deja libre la cara a la lágrima o al terror?Lo parece ¿Ocultan o simplemente protegen las mujeres sus ojos?No sé). Sustituía fetichistamente Friné el rostro por la axila, fanal de la fuerza que destruye al consejo de censores, "dios de dios- luz de luz". La esclava de hoy , por el contrario, semioculta su rostro forzada por la boca del comerciante a mostrar su valía de hembra humillada ---- ¡qué diferentes cosas muestra el cuerpo!

Muchacha, púber, virgen inmaculada, parte de un lote en el que se integran mujeres de todas las edades - desde la niña a la madre. "El amor y la vida de una mujer" (Frauenliebe und Leben). Me pregunto qué narración nos harían cada una de las mujeres que van a ser vendidas en el cuadro y me maravillo en la precisión del detalle, en la realidad de la anécdota. Contrasto sus historias con la imagen del administrador o el notario que está sentado en la mesa, detrás de las mujeres- mercancías, y levanta acta del valor de la carne, de la deflación o el exceso de oferta de muchachitas tras las últimas conquistas. Especula él ajeno a la belleza y la lujuria, al griterío de la bancada. Es el rey de lo abstracto. La seriedad del secretario.

No, aquí no habrá absolución ni un rayo fulminará las bocas de los que pujan y convierten los senos incipientes en números: dos, dos y medio, tres, cinco ( a la una, a la dos, a las tres. Adjudicada).


La desnudez como signo de humillación - y luego el rapado de pelo. La antítesis de la belleza, la mostración del grado cero de la estética burlando la ética (y también, si acaso, el inicio de la piedad y, a la par, el estímulo que necesita de crueldad para obtener una convulsión más de sus placeres oscuros o la venganza en el borde la justicia). En la subasta la jovencita ha sido curiosamente engalanada con un coronita de laurel, burla o simulacro perverso de la historia de Dafne y Apolo. Ella, la esclava, será esa misma noche Dafne para que cualquiera de los viejos compradores se sienta Apolo por un día. Me pregunto: ¿humaniza el laurel a la joven? ¿O la humilla doblemente al dar marco estético y hasta mitológico, a la repugnancia mercantil? ¿Es aquí la belleza de la diadema vegetal la puta del mercado, la celestina de la lascivia, la muerte de toda honradez y humanidad? ¿Dignifica o prostituye el detalle de la diadema?

Lo bello es difícil

No hay luz que salve. Nada sale de la axila de la esclava salvo el hedor del miedo y el eco distorsionado de la voz de vendedor. Se acabó el sueño de la filosofía de la historia en la que las cortesanas gamberras como Friné eran modelos para las diosas y amantes entusiastas de escultores. Nada te salva.

Se hunden los cuerpos entre la baba como los miserables de Haití son arrasados por un naturaleza cuyos temblores no están hechos a la medida humana.

Reconstruyo mi alma pasada desde el futuro. La belleza se me escapa cuando, lejos de la mística, se hunden los dedos pringados de monedas en la entrepierna dulce de la esclava (como dios mete sus dedazos en Puerto Príncipe).


Me consuela, en la esperanza, el rostro de la niña que mira con tedio el espectáculo, spleen, casi ajena en su cansancio a la depredación masculina-capitalista. Quizás sueña, como la Jenny de los Piratas de Brecht, con aquel barco que ha de llegar una noche cargado de cuchillos de venganza. Roguemos, hermanos, para que en sus sueños aún quede sitio para el amor, la amistad civilizada y la conversación en la que dos pueden mirarse sin miedo a la cara. Recemos al ángel de la guarda que no nos juzga y nos protege con sus alas.


Imágenes:

Jean Léon Gérôme: La subasta de esclavos (1884)
Detalles de la subasta de esclavos y de Friné ante el areópago.
Mujer colaboracionista francesa (1945)

9 comentarios:

Salmo dijo...

Querido Luis:

El vínculo que has establecido entre el mercadeo de la belleza y la profanación de la vida por los dedos de Dios es una inesperada -y majestuosa- metáfora. Sin embargo, aunque sea sometida a los más altos estados de degradación, la belleza no puede dejar de serlo nunca. La vida sí. Y que todo esto forme parte de tu particular camino de retorno hacia tí mismo me conmueve, y lo hace tanto o más que los lienzos de Gèrôme.

Cartas en la noche dijo...

Querido Luis:

En mi anterior comentario se me había olvidados una cosa.Por favor, ¿Te puedes poner en contacto conmigo? Para mí sería un gran honor que colaborases en un proyecto. Mi dirección es
carlosmorales59@yahoo.es

LUG - bicéfalo dijo...

Bueno,no sé si discrepo de lo que dices. La belleza quizás nunca deje de serlo, aunque se someta a la perversión, pero sí que se puede asociar a momentos de crueldad y envolver con el aura de la lumninosidad a la crueldad.La justifica de algún modo. Eso es lo que cuestionaba (por decirlo muy rápido)en las frases a las que te refieres. En mi pequeña estética, ésta no rompe con la ética y, por ello, quizás daba a entender que la belleza en el mercado de esclavos o en el tribunal (cuadro de Friné) se quiebra, mostrando el rayo que destruye o el vacío de todos los sinsentidos.

Gracias por tu comentario

PÁJARO DE CHINA dijo...

Definitivamente eres el perro amarillo de Franz. Solo así podrías escribir esto. Los ojos son las partes pudendas. El sexo más crudo está en el fondo de los ojos y no entre las piernas.

Hay un poema de Roque Dalton donde dice ... "la rosa ciega a los campeones de tiro" ...

La diadema prostituye a los verdugos y dignifica a la víctima.

Que el ángel de la guarda no nos guarde a nosotros, que hemos sido (nosotros, no Dios) los que profanamos hasta el paroxismo la belleza de Haití. La tierra ha dado el golpe de gracia.

Como de costumbre, desayuno mientras amanece. Sopla un viento bíblico. Lloverá y será una tarde para ver películas.

Gracias por toda esta belleza temeraria y certera que estás pariendo.

Cuando mirás desde el futuro, me hiciste recordar un libro maravilloso de Didi-Huberman ("Ante el tiempo").

Pero, otra vez, sos vos mismo. Vos-perro amarillo de Franz.

PÁJARO DE CHINA dijo...

Hasta en el crimen, dijo el bueno de Sartre, puede haber belleza. La mostró Alejandra Pizarnik, en ese magma luminoso y helado que es La condesa sangrienta ...

Sos capaz de dispararme tantos pensamientos que el viento sopla a más no poder.

PÁJARO DE CHINA dijo...

P.S.: ¿Leíste la Dialéctica de la Mirada de Susan-Buck Morrs? Intuyo que no te hace falta, pero es tan rigurosa y simultáneamente bella su escritura ...

LUG - bicéfalo dijo...

Querido Pájaro:

me abruman tus placeres con mi escritura ( y da igual que mientas o actúes por piedad o caricia de perro). Creo que discrepo de lo que dices sobre la belleza. Como decía a Carlos, no creo que posea la belleza patente de corso en la tarea de dignificación. la belleza se quiebra y muestra sus gusanos porque tras la belleza realmente habitan criaturas que no quisiera que vieran una mujer hermosa como vos (¿o tal vez sí?¿Sos morbosilla metafísica?). Tal vez enmarcar la crueldad con belleza multiplica el efecto maligno (por eso los nazis me parecieron siempre como triplemente malos).

Me sumerges en erudición y tomo nota para salir de la ignorancia. Creo que los últimos textos se han parido muy sesudos y ese enciclopedismo es su momento de falsedad. El momento de verdad, claro, es la piel. Debo controlar los impulsos eruditos porque no soy erudito. Soy perro, gatito marramiau y tortuga bicéfala... pero no sabio.

Abrazos en la lluvia

Un regalo para la tortuga dijo...

En una cosa llevas razón, Luis: la belleza absoluta nos abruma, y no siempre de esa bruma nacen o deslumbran los instintos mejores: eh ahí las historia de tus cuadros, tal y cómo tu los has interpretado. Pero has tocado, en tu última respuesta, algo que merece la pena destacar, y que está emperaentado con una de las fotografías de tu espacio: el tren que conduce a las nieves de Auscwitz. ¿Recuerdas el Todesfufe, de Paul Celan? Los nazis obligaban a tocar a los judíos que iban a morir, mientras otros cavaban su tumba en la tierra. ¿Buscaban poner orden y belleza a la extrema aflicción, u ocultar la ignominia de sus actos? ¿La belleza como redención...o la más alta de las crueldades...? No lo sé, Luis, la verdad es que no lo sé, pero tiendo a creer en lo más profundo de mi corazón que el ignominioso uso hecho de Wagner por los nazis no mancha en modo alguno la belleza poderosa de su música. Podemos mercadear con la belleza, convertirla en una justificación de nuestros actos; podemos incluso degradarla en nuestro tiempo pero la belleza que vale, la que nos importa, es aquella que lo es siempre, la que no necesita de las circunstancias del tiempo y del espacio para sentirse viva. Hoy, entre los escombros de Haití, he visto seres de una belleza que yo jamás podría describir. La belleza que lo es no puede morir, aunque Dios lo quiera...
Por lo demás, decirte que espero tu carta como al agua el desierto. Ha te dejo, Luis, un fuerte abrazo y un pequeño regalo que aún está por concluir, pues no me ha dado tiempo a colgar las fotografrías.
Shalom
Carlos

PÁJARO DE CHINA dijo...

No, no miento. Y con la escritura, que para mí es sagrada, no mentiría jamás (lo que implica, ya sé lo que estás pensando, que mentiría en otras ocasiones; sí, mentiras blancas o piadosas, mentiras para ... en fin, lo contaré en alguna entrada).

Y no soy erudita. Soy eructita.

Me temo que hasta en los gusanos vería belleza, siempre que no sean de dos patas y lleven uniforme.

Shiny Monday, my turtle. Shiny Monday, come rain or come shine.